Son 5 meses desde que partiste.  (30/12/2019)

Un lunes normal de trabajos y clases.  Parecía un día común de correr, bajando las gradas de la estación Grau y subiendo rápidamente al primer micro que me llevaba a mi paradero, posteriormente almorzar, pero a las 6:15 de la tarde me llegó un mensaje, donde un familiar mío que había ido a casa para dejarte tu cena, a ti y a mis otros dos perritos y tu hermana de vida (Tricsi), me dijo que no estabas.

Mi corazón se detuvo.   Desde diciembre 2015 que tu me adoptaste, nunca faltaste a la hora de comer.  Tenia examen esa misma noche, pero uno conoce a los suyos y ella era hogareña.  Podría estar todo el día abrazada a mi lado, así
que fui de inmediato a mi casa, esperando encontrarte y que esto sólo se tratara de una confusión.  Busqué, busqué, pero al frente de mi cuarto encontré gotas de sangre y pelos de ti.

En ese momento mi mundo desapareció.   Ella se encargaba de ser mi mejor amiga, mi hermana, mi consejera, mi refugio, mi todo, mi ejemplo de amor y lealtad.  En mi inocencia, pensé que habían entrado gatos de la calle a querer molestarla y herirla y ella había huido.   Pregunté a los vecinos y unos me comentaron que escucharon muchos gritos fuertes de un gato en la tarde.   Pregunté y pregunté.   Nadie la había visto.

Días después me entere que había sido asesinada en el segundo piso por un animal tres veces mas grande que ella, puesto en ese lugar para poder cometer ese asesinato.   Ese día me quite la venda y conocí a una persona con claro ejemplo de que existen personas sin corazón.

Ruego a diario, por tu alma. Deseo que donde esté tu espíritu tan bondadoso, ya no sienta el dolor que sentiste cuando partiste de este mundo.   No quería odiar, ni sentir sentimientos contrarios a los que tu me enseñaste, por eso elegí perdonar y poder cambiar la vida de mas gatitos en tu nombre.

Te amare eternamente. ♥INQUI♥   Agradecida por tus abrazos, besos y lamidas cuando me encontraba triste, ronroneos de amor.   Te imaginaba en mi futuro con tu castillo de gatita que te merecías, mirando las dos ocultarse el sol.   Sé que donde este, tú estarás dándome las fuerzas, para seguir adelante y ser la profesional que quiero ser.

Tu mamá